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miércoles, 6 de febrero de 2013

Separar el orgasmo de la eyaculación



Para disociar el orgasmo de la eyaculación, lo primero que debemos hacer, es asumir – y desquitarnos de nuestra arraigada y falsa creencia -  que son fenómenos fisiológicos completamente distintos. Algún sabio dijo hace mucho tiempo que la cuestión no es únicamente es aprender los nuevos hábitos, sino olvidarse de los viejos y erróneos que tenemos enquistados en nuestro subconsciente.
En la cultura occidental, gran parte de la población masculina tiende a asumir que el orgasmo va acompañado de la eyaculación, y viceversa. En este punto, hemos de señalar que la industria pornográfica - fuente de aprendizaje para muchos adolescentes – ha “inculcado” el hecho de asociar orgasmo y eyaculación como un acto indivisible. Consecuentemente, para alcanzar la multiorgasmia masculina, tal vez sea necesario olvidarse de imitar lo que aprendido en las películas pornográficas.
Para poder alcanzar el objetivo de separar el orgasmo de la eyaculación, hemos de tener en cuenta 3 factores:
-         Control de la respiración.
-         Fortalecimiento del músculo pubococcígeo (músculo pc) mediante los ejercicios de Kegel.
-         Apertura de la órbita microcósmica.
En posteriores post se comentarán detalladamente cómo poner en práctica cada uno de estos 3 pasos.

lunes, 28 de enero de 2013

Orígenes del taoísmo



En los orígenes del pensamiento taoísta, tal como hoy se conoce, está el texto del Tao-TeChing. La tradición menciona como autor suyo a Lao Tzu («maestro Lao»), que habría sido contemporáneo de Confucio (siglo VI a.C.). La existencia de Lao Tzu como uno de los primeros maestros del taoísmo es admitida generalmente por los historiadores modernos, aunque el texto del Tao-TeChing no encontró probablemente su redacción final hasta finales del siglo IV. Este pequeño libro, de poco más de 5.000 caracteres, se presenta como un manual para gobernantes y de manera sumamente concisa expone los principios del Tao. El otro texto fundador del taoísmo es el Chuang-tzu, llamado así por el nombre de su autor, el maestro Chuang (siglo IV-III a.C.).
   Entre los principios básicos del Taoísmo destacan:
   - El respeto y custodia de la Gran Naturaleza.
   - La No violencia como objetivo.
   - La serenidad y armonía como método.
   - El desarrollo interior y espiritual del hombre.
   - El desarrollo de una existencia con vitalidad y plenitud.
    Adentrados en el Tao sexual más propiamente, ya desde hace más de 3000 años los orientales observaron que era posible separar el orgasmo de la eyaculación, y consecuentemente, alcanzar múltiples orgasmos.
     La sexualidad taoísta, conocida también como Kung fu sexual  (práctica sexual) comenzó como una rama de la medicina china. Los antiguos sabios taoístas eran médicos, y se preocupaban del mismo modo tanto por  físico y mental como del goce y satisfacción sexual. El kung fu sexual ayuda al hombre a aumentar sustancialmente sus niveles de energía, y con ello, su vigorosidad y longevidad, evitando así el cansancio, desgaste y posterior apatía que acompaña a la eyaculación masculina.
     En posteriores post se publicarán los ejercicios y medios para poder disociar el orgasmo de la eyaculación, y con ello, alcanzar la tan ansiada multiorgasmia masculina.